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Evelyn

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August 27

Mi fragmento favorito de Rayuela de Jorge Cortázar

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar
Hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre otras, con soberana libertad elegida por mi para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio.
Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo de aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi, como una luna en el agua.
August 15

Fotos de Quito_2006

Finalmente publiqué sólo algunas de las foticos del viaje reciente a Quito. Recuerden que la descripción de la aventura está en mi otro blog (http://flacaeve.blogspot.com).

Pronto publicaré el resto...

La aventura femenina de ir a un baño público

No lo escribí yo, pero lo certifico!!!

Mi mamá era una asidua frecuentadora de los baños públicos. De chiquita me llevaba al baño, me enseñaba a limpiar la tabla del inodoro con papel higiénico y luego ponía cuidadosamente tiras de papel en el perímetro de la tabla. Finalmente me instruía: "Nunca, nunca te sientes en un baño público"

Y luego me mostraba "la posición" que consiste en balancearte sobre el inodoro en una forma de sentarse sin que tu cuerpo haga contacto con la tabla. Eso fue hace mucho tiempo. Pero aún hoy en nuestros años más maduros, "la posición" es dolorosamente difícil de mantener cuando tu vejiga está que revienta.

Cuando "tienes que ir" a un baño público, te encuentras con una cola de mujeres que te hace pensar que los calzones de Brad Pitt están a la venta y a mitad de precio. Así que esperas pacientemente y sonríes amablemente a las demás que también están discretamente cruzando las piernas, y encima cuando están en grupo, hablando las pendejadas que pueden hablar solo las mujeres en la cola para mear.

Finalmente te toca. Verificas cada cubículo por debajo para ver si no hay piernas. Todos están ocupados. Uno se abre y te lanzas casi empujando a la persona que va saliendo. Entras y te das cuenta que el picaporte no funciona; no importa... la sostendré con la mano. Cuando quieres colgar tu bolso de algún gancho que tendría que haber en la puerta..., no hay gancho, así que te lo cuelgas del cuello mientras miras como se balancea debajo tuyo, sin contar que te desnuca la correa que te colgaste al cuello, porque el bolso está lleno de mierdas que le fuiste tirando -la mayoría de las cuales no usas, pero que las tienes por si acaso-.

Pero volviendo a la puerta... como no tenía picaporte, sólo tienes la opción de sostenerla con una mano, mientras que con la otra de un tirón te bajas la pantaleta y asumes "la posición"... Alivio... Ahhhhhh... Más alivio... y de repente suena el celular -que está obviamente en el bolso- Allí es cuando tus muslos empiezan a temblar... Te encantaría sentarte, pero no tuviste tiempo de limpiar la tabla ni la cubriste con papel, así que te quedas en "la posición" mientras tus piernas tiemblan tan fuerte que registrarían 8 en la escala de Richter, sin contar la salpicada finita del chorro que pega en la loza y que te moja hasta las medias ¡¡¡que seguramente se va a notar!!! por suerte el teléfono ya no suena.

Para alejar tu mente de esa desgracia, buscas el rollo de papel higiénico, peroooo, je, je...! el rollo esta vacío...! Tus piernas tiemblan cada vez más. Recuerdas el pedacito de papel con el que te limpiaste hace un rato la nariz. Eso tendría que ser suficiente. Lo arrugas de la manera más esponjada posible. Pero es más pequeño que la uña de tu dedo y encima todavía está mojado de moco...

En eso, alguien empuja la puerta y como el cerrojo no funciona recibes tremendo carajazo en la cabeza. Les gritas caliente y como una loca: "OCUPADOOOO!!!".

Mientras, continúas empujado la puerta con tu mano libre, suena de nuevo el celular y en el intento de apagarlo definitivamente, el pedacito de kleenex que tenías en la mano se te cae exactamente en un charquito que hay en el piso y no estás segura si es agua o mmmm... pis.... je!, tus piernas ya no aguantan y te vas de espalda y caes sentada en el inodoro.

Te levantas rápidamente y con un poquito de asco, pero ya es demasiado tarde, tu culo ya entró en contacto con todos los gérmenes y formas de vida del asiento porque TU nunca lo cubriste con papel higiénico, que de todos modos no había, aun cuando hubieras tenido tiempo de hacerlo. Sin contar el golpe en la cabeza, el desnuque de la correa del bolso, la salpicada del chorro en las piernas y en las medias, la que te conté, que todavía está mojada... el recuerdo de tu mamá diciéndote " que desagradable... no sabes qué clase de enfermedades podrías agarrarte ahí..."

Pero la debacle no termina... ahora el sensor automático del baño está tan confundido que suelta el agua como si fuera una fuente y manda todo al colector con tal fuerza que te tienes que agarrar del tubo que sostiene el papel de baño (cuando hay) por miedo a que te vaya a chupar y termines en China.
Aquí es cuando finalmente te rindes. Estás empapada por el agua que salió del baño como fuente. Estás exhausta. Tratas de limpiarte con un celofán de unos chiclets Adams; y luego sales inconspicuamente al lavamanos.

No sabes cómo funcionan los sensores automáticos así que te limpias las manos con saliva, te las secas con el pantalón y sales pasando junto a la línea de mujeres que aún están esperando con las piernas cruzadas y en estos momentos eres incapaz de sonreír cortésmente.

Un alma caritativa al final de la línea te dice que vas arrastrando papel higiénico pegado a tu zapato del largo del río Mississippi...!
Tironeas el papel del zapato, lo depositas rudamente en la mano de la mujer que te dijo que lo traías pegado y le dices suavemente: "Toma... puedes necesitarlo...!!!" y sales.

En este momento miras a tu esposo que ha entrado, usado y salido del baño de hombres y que tuvo tiempo de sobra para leer La Guerra y la Paz mientras te esperaba. "¿Por qué tardaste tanto?" te pregunta azorado... "estaba preocupado... hasta te llamé al celular por si te había pasado algo... y encima no contestaste!!!!".

Aquí es cuando de una vez por todas lo mandas al "¡carajo!".
Dedicado a todas las MUJERES que han tenido que usar un baño público. Y a todos los HOMBRES para que entiendan por qué tardamos tanto.

August 07

Lo que escribo y lo que atesoro

Un amigo de los que compartió años de madurez e inmadurez en la Universidad lo escribió... aún no tengo su permiso para dar su nombre... así que mientras... allí se los dejo:
 
"Que delgada hebra de sensatez nos mantiene atados al razosinio de una inestable tregua que pacíficamente se convierte en testigo omnisciente de un trato clandestino; de razonables conclusiones que a través del tiempo nos regalo la promesa de descubrirnos día a día, uno así del otro, mientras tanto y por entonces: propio, ajeno, audaz, esquivo...
 
Una vez más el criterio té ha confeccionado, impecable y a tu altura, exacto y a tu talle un sobrio velo que desnuda y vestida deja ver todas y cada una de esas virtudes que, una vez más, me hacen presa de tus labios...
 
Tensa calma se desviste ante nosotros para evidenciar con su desnudes que atónitos y atentos no sabemos más que afinar recuerdos hechos de deseos, deseos hechos de nostalgias, nostalgias hechas de un material tan frágil como el anhelo; y que entre exclusivos instantes se han madurado hasta alcanzar el bouquet de un mágico elixir, que en íntimos encuentros es más que suficiente para embriagarnos de ideas… que rasantes desfilen entre sobrios discursos, que una vez más y como siempre de sano pudor nos regalan tres segundos más antes de rendirnos ante un sueño:
 
De tus manos y en silencio cuelga ciega madrugada, que de verdades colma el aire denso, y de secretos el espacio. De tus ojos luz radiante emana y ciego me atrevo a descifrar su seno. De tu pelo caen sin sabores que agotados de dar vueltas huyen por los poros y se arrojan al vacío. De tu risa no se nada. Y no es porque no rías, al contrario, podría bailar con la música que tu felicidad me regala; pero una vez más al llegar a tu sonrisa son tus labios los culpables de tanto desasosiego...
 
Si en mis ojos, de cómplice malicia, lees versos que seductora e inocentemente te insinúen ideas y te dibujen una picara sonrisa; injusta seria tu conciencia si en si misma no reconociese el mismo malicioso idioma que exclusivamente hemos diseñado para ambos. Y otra vez mentir se vuelve en un aburrido arte o una franca perdida de tiempo, que nos ofrece únicamente perder preciosos segundos que como arena se escurren entre los dedos... y podrá parecerte sórdido el descubrimiento, más no sirvo en vasos nuestra historia para no regalarle al tiempo ni una gota que de ti quiera robarme y no miro más el sol sin un motivo para entre estrellas evocarte en sueños...

Que delgada hebra de sensatez nos mantiene atados al razosinio de una inestable tregua que pacíficamente se convierte en testigo omnisciente de un trato clandestino; donde mudas mi historia y tu paz de la mano callan, abrazadas sueñan y embriagadas juran un promiso amanecer lleno de misterios...

July 15

Lo encontré por allí...

Resulta que revisando entre mis libros he conseguido un papelito ya amarillo... al leerlo me dio mucha risa, pues me transporté de inmediato a la época en que lo habia escrito. Lo quiero compartir con ustedes...
 
 Ángel
¿Quién eras? Pregunté con insistencia, pero nadie supo decirme…
Tu rostro me inspiraba algo diferente… debía averiguarlo.Tu cara larga, tersa, blanca, tan pura… decidí acercarme… al estar frente a ti, una rara sensación me motivó a sólo mirarte, sin pronunciar palabra…
¡Quedé impresionada ante tanta belleza!
De repente, olvidé dónde estaba y lo que me rodeaba
En mi mente sólo estaban esos carrillos que asemejé con cerros encendidos. Cerré los ojos y me atreví a tocar tu rostro…
Deslicé mis manos hacia el centro y conseguí allí una fuente de vida, respingada, dirigiéndose hacia el horizonte…
Sobre tu nariz, dos cuencas tropezaron con mis dedos, llenas de ríos de agua salada, que supongo que de vez en cuando debían apagar ese fuego de tus mejillas.
Volví a verte con detenimiento, observé tus ojos, que a pesar de tener una cortina cubriéndolos, del color de las sombras, se levantaban ante a mi… y encontré infinitos paisajes de tierras desconocidas, imágenes de un pasado o de un futuro, o de ambos…
Dejé caer mis manos por todos esos espacios hasta tocar un par de nubes de terciopelo que resguardaban el color y el sabor más puro del amor. Sentí que trataban de desatarse de mis dedos, una lluvia transparente los humedecía.
Esos labios se movían para hacer una mueca que se transformó en sonrisa, y apareció un collar de perlas blancas…
Nunca estaré segura si quisiste revelar tu identidad, ya no me hacia falta, te había descubierto, eras un ángel.
No sabré si en tu bitácora de vuelo estaba el conseguirte conmigo pero de igual manera te encontré.